
The Rolling Stones - Sticky Fingers (1971)
He llegado a la conclusión de que los Stones llegan al estado de gracia con Sticky Fingers. Porque en sí este fue el primer disco completo que escuché de ellos (hasta aquí sólo alguno que otro compilado y temas sueltos por ahí) y me hicieron comprender que la banda era de verdad algo más que buenas canciones sueltas. Era una banda que tenía gemas ocultas y en muchas ocasiones, más grandes que los singles, sobre todo de los ochentas. De hecho, esta revisión esta dedicada para aquella gente que todo el tiempo me decía que de los Stones sólo sirve un buen compilado. ¡Gracias! Aquí los Stones se ponen las pilas y me regalan un coleccion ÚNICA de canciones, que jamás se volverá a repetir en los próximos treinta y pico años de carrera en un disco oficial. Una serie de 10 canciones (si sacamos a esa “cosa” llamada You Gotta Move son 9) con una cosistencia y una fuerza digna de los Stones, digna del aura y del prestigio que hoy tienen.
Y más o menos no guarda muchas distancias entre el sonido de Beggars Banquet. Hay blues, hay country, hay rockers, pero Beggars Banquet tenía un aire más purista, menos rompemoldes y más convencional. En Sticky Fingers la cosa se pone más fuerte. Aquí se respira progreso, ganas de evolucionar, de pulir mejor el estilo salvaje y desenfrenado que los Stones ya estaban sentando como cátedra. Sticky Fingers tiene de todo: temas roqueros (Brown Sugar, Bitch), jams improvisados (Can You Hear Me Knocking), blues (I Got The Blues), country (Dead Flowers) e incluso una balada al estilo nashville (Wild Horses).
Todas las piezas son tocadas con una vitalidad y una creatividad tal vez única en el mundo de los Stones y una grandeza que en mucha medida tenemos que agradecer al señor Mick Taylor. Él fue en su momento el compañero perfecto para los riffs de Richards, además de darle al grupo un toque de virtuosismo y melodía, dejando su estilo en cada solo y en cada canción, al menos de Sticky Fingers y de Exile On Main Street. Así pues, entonces, como podemos decir que Brian Jones fue el que les daba el toque final a los temas de la banda de los 60 con sus instrumentos exóticos, Taylor fue el que los llevó a un ambiente distinto, sin traicionar su anterior estilo y más bien complementándolo. Encontramos también la composición y los arreglos más pulidos que en los discos antecesores, lo que le da a Sticky Fingers una dimensión más ampli.
Vamos canción por canción:
Abrimos con el clásico de clásicos: Brown Sugar. Y no hay mucho que decir sobre un tema que todo el mundo conoce... Richards exprime su rítmica con esos riffs que no dejan ningún momento su ritmo y swing original. La letra puede interpretarse en muchas maneras, tanto como una oda a una mujer de color como una crítica (¿o loa?) a la esclavitud. Prefiero tomar la primera opción. Es acaso, junto a Honky Tonk Woman y Start Me Uo, el mejor “rock fiestero” que hayan hecho los Stones luego de los rockers más oscuros como Paint It Black. Escúchala a todo volumen y sabrás de lo que hablo.
A continuación viene una balada muy aceptable y bonita, Sway, con una buena performance de Jagger y que nos trae por primera vez a Mick Taylor en primer plano con un solo al final del tema que martilla los oídos con su excelso virtuosismo, algo que no conocíamos de los Stones y que él lo trae como novedad. Está bueno el tema. Pero Wild Horses es LA balada quintaescencial de la banda. Y virtualmente por esta canción conocí al disco, puesto que era (y aún sigue siendo) mi balada favorita de los Stones. Es una canción muy sencilla, pero tiene una melodía realmente hermosa que me pone los pelos de punta cada vez que la escucho, amén de la letra que compite claramente como la mejor que Jagger y Richards hayan compuesto. El estribillo “wild horses, couldn't drag me away” refleja una nostalgia que a todos nos llega. Ese sentimiento de pérdida y de tratar de emendar las cosas aun sabiendo que arriesgamos todo con el único proposito de empezar de nuevo. ¡Grande Mick! Musicalmente es sencilla pero no tiene nada que envidiarle a ninguna otra balada acústica. Una exquisitez de tema.
Para contrarrestar a Sway, excelentemente está puesto el temón Can You Hear Me Knocking, acaso el mejor jam hecho por los Stones (compartiendo el podio con Ventilator Blues). Por otro lado, podemos ver el tono blues distorsionado de Taylor frente al más limpio y metálico de Richards, haciendo riffs y más riffs por todos lados, rockeando como debe ser. Mick también suena convincente y el coro es bastante melódico, contrarrestando a los versos más feroces y ese “can you hear me knocking” cantado a voces es GENIAL. A partir del minuto 3:43 aparece lo que más me vuela la cabeza... un jam a lo latino que viene a ser lo más atractivo musicalmente en todo el disco y uno de los más grandes momentos en toda la historia de la banda. El solo de Bobby Kays en el saxofón es claramente la mejor incursión que este músico hizo en temas de los Stones. ¿Y ese aporte a lo Santana de Taylor? Sí, puede sonar a su colega mexicano, pero Taylor me saca algo que va más allá de lo que los Stones me ofrecieron en su antecesor, musicalmente hablando (obviando, por supuesto, a Gimme Shelter). Una cosa de otro mundo, que nos demuestra cuan IMPORTANTE y VITAL fue la incusion de Taylor en los Stones. Un jam, entonces, que suena como un juego sexual entre pianos (otra genialidad de Ian Stewart), guitarra y bronces, y me deja muy impresionado en cuanto a calidad musical.
Después de tremenda exposición de música, me tuvieron que decepcionar arruinando una genial seguidilla de temas con la muy mala You Gotta Move. Aquí los Rolling ya se pasan de ridículos. No sé qué hace un cover así en un disco de semejante calibre. Los slides, la vocalizacion exagerada, ridicula... ¡al lado de esto, los lamentos de una jauría de perros son la Novena Coral de Beethoven! Hay que admitirlo, se me salió lo bipolar esta vez, jajaj. No hablemos más y pasemos al siguiente. Bitch es un rocker stone bien hecho, de nuevo con un riff que después es tocado por el saxo de Kays. Tiene mucha garra y en sí no es muy original pero está bueno. Muy bueno.
Seguimos con I Got The Blues, un muy decente blues donde lo más importante es la orquestación medida y precisa y la performance de Mick que suena bastante honesta. No es una gran favorita pero cuando la escucho encuentro que es un tema relajante, algo triste y muy bien colocado en el disco. Las tres siguientes canciones son obras de unos malditos genios. Sister Morphine es un tema aparte en el disco. Las aventuras de heroína de Jagger, Richards y Marianne Faithfull (autores del tema) son retratadas aquí de una manera muy desnuda. Por fin Jagger canta algo propio, algo introspectivo (Wild Horses y Sister Morphine son acaso las mejores letras que los Stones hayan escrito jamás), algo que le pasó en mucha ocaciones y a través de su canto oímos a una persona pidiendo ayuda por la encrucijada de la droga y lo que origina. Ese ambiente depresivo y brutalmente honesto que inspira la canción es claramente fuerte para el oyente medio. Una joya que los fans en general olvidan y que está ahá, guardada en este disco y estúpidamente olvidada por los compilados y demás. Una lástima. Canciones como estas nos introducen en el inconsciente humano de las personas y nos hacen ver que en situaciones extremas podemos sonar realmente necesitados de ayuda, venga de donde sea. Y curioso, puesto que Jagger en esos días se alejaba más de la heroína mientras Richards se hundía cada vez más y más...
Luego tenemos a Dead Flowers, un número country de los buenos, con una letra graciosa (hay que tomarla así) y las acústicas rítmicas que mantienen un tono placentero. También hay que destacar el solo exquisito que se manda Taylor, en otra de sus antológicas contribuciones. Después de salir del ambiente depresivo de Sister Morphine, es el complemento perfecto para seguir con el eclectisismo genial del disco. Terminando está la memorable Moonlight Mile, claramente superior a cosas parecidas como Salth Of The Earth y en menor medida, You Can't Always Get What You Want. De nuevo Jagger canta muy bien y logra introducirnos en un rock mucho más elaborado y menos “roots”, y mternos de nuevo en una atmósfera calida, nostalgica. En sí, te propone una pared de sonido inmortal, con slides, pianos y con esas cuerdas que suenan infinitas, de esas que te ponen la piel de gallina de la emoción por la interpretación que ofrecen. El final es una coda PROGRESIVA en todo el sentido de la palabra, donde realmente el tema se desvanece al mejor estilo de Genesis, por nombrar un ejemplo. Mejor cierre que este, imposible. Y mejor que este álbum en la discografía de los Stones, también imposible.
Demás está decirte, querido lector, que compres este disco como el primero de los Stones. Encuentras aquí la magia que los hizo grandes, las grandes letras, los rockers más desenfrenados, las atmósferas más depresivas, las acústicas más memorables. Lo considero mi favorito de los Stones y uno de los más grandes álbumes de rock directo de todos los tiempos. Uno de los más completos y versátiles, es una delicia cada escucha.
Escrito por Luigui.
Tracklist:
01. Brown Sugar
02. Sway
03. Wild Horses
04. Can You Hear Me Knocking
05. You Gotta Move
06. Bitch
07. I Got The Blues
08. Sister Morphine
09. Dead Flowers
10. Moonlight Mile
Descargar por Rapidshare >>Descargar por Megaupload >>¿Cansado de esperar en Rapidshare y Megaupload?
Enterate cómo conseguir tu propia Cuenta Premium
acáCalidad: 320 KBPS
Tamaño: 106 MB
Clave - Password:
http://soydelmonton.com